En cuanto caen cuatro gotas (y estos días han caído más) la capital se colapsa y se cuentan por más de 100 los kilómetros de atascos en las carreteras de la comunidad.
Relacionado con esto he recibido en el correo el manual para conducir en Madrid. Espero que mi hermana, que se ha sacado hoy mismo el carné (¡¡Enhorabuena!! ¡¡Ya era hora!!) se lo lea y aprenda 🙂
Manual para conducir en Madrid
El Saludo
Para saludar a un conductor en Madrid, baje lentamente su ventana y, con tono grave y fuerte, pronuncie:
¡¡¡Tu Puta Madre!!!
También podrán incluirse al final de la expresión, sustantivos calificativos como: gordo de mierda, cabrón, hijo de puta, chupapollas, etc. (escójase el más adecuado para cada ocasión).
Esté siempre preparado para responder con un ‘¡Vete a tomar por el culo!’, en caso de que el otro conductor le haya saludado primero.
Los Intermitentes
Si un conductor en otro carril enciende su intermitente, no lo deje entrar en su carril ; de hecho, presione el acelerador y manténgase próximo a él.
Es probable que el conductor intente saludarlo, pero usted ya sabe exactamente qué hacer (ver párrafo anterior).
Los Semáforos
Estos interesantes artefactos suelen encontrarse en las intersecciones de las calles sin tener ninguna razón aparente. Es muy probable encontrar conductores detenidos observando como cambian las luces de colores (una experiencia fascinante). Sin embargo, la policía de tráfico cree que cada color tiene un significado que el conductor debe respetar. De la atenta observación efectuada en las calles de Madrid, se ha podido determinar el significado de cada color:
– Luz amarilla: Acelere su vehículo tanto como sea posible.
– Luz roja: Esta luz permite pasar a 5 o 6 vehículos más después de su encendido.
– Luz verde: Reduzca la velocidad y espere a que los 5 o 6 vehículos de la dirección transversal atraviesen su luz roja. (Es vital tocar la bocina a los 1.5 segundos del encendido de la luz verde)
Cambio de carril
Antes que nada, no importa lo que vaya a hacer: nunca encienda su intermitente, de lo contrario, estimulará la reacción del otro conductor (vease ‘Intermitente’).
Observe al conductor que viene por el carril al que desea pasarse y, ante su menor descuido, introdúzcase descontroladamente con su vehículo; se sorprenderá al darse cuenta que no es necesario más que un par de centímetros entre vehículo y vehículo. En ese momento será saludado por no menos de tres conductores.
Para perfeccionar su cambio de carril, existen diversas técnicas, por ejemplo: intente desacelerar su vehículo drásticamente y en cuestión de segundos; no deje de observar el fenómeno de reacción en cadena producido por el conductor de atrás. En medio del caos, cambie de carril y acelere.
Cambio de carril ‘triple’ (pre-requisito: dominio total ‘Cambio de carril’):
Este movimiento requiere de muchísima precisión y creatividad. Debe ser ejecutado rodeado del mayor número de coches posible y en cuestión de segundos, para crear lo que algunos catalogan como ‘pánico general’.
Los atascos
Durante los atascos de tráfico en Madrid se realizan varias actividades divertidísimas, tales como:
– Toque su bocina rítmicamente.
– Salude a otros conductores. No necesariamente a los que provocan el atasco.
– Perfeccione su cambio de carril.
– Juegue a ver cuán cerca puede detenerse del parachoques del vehículo de delante.
– Efectuar Limpieza Nasal…
¡Ahora sí! Usted se encuentra totalmente capacitado para conducir en las calles de Madrid, adelante y… ¡Feliz viaje!
Si te has reído al leer esto seguro que es que eres un cabroncete/cabroncilla y haces alguna de las piluras aquí retratadas, ¿eh?
Gran partido este pasado sábado en el Palacio de los Deportes (el Madrid Arena estaba ocupado por el Master Series de Tenis). El Estudiantes volvía a su antiguo hogar para enfrentarse con uno de los equipos con más presupuestos de la ACB, si no el que más.
En el intermedio, en el vestuario se fraguó la reacción que supuso un vuelco a la situación, Pancho resurgió y tomó responsabilidad reboteadora, anotadora, y lo bordó robando balones de gran importancia. Ivanovic se desquiciaba en la banda viendo como sus pupilos perdían la renta y ninguno de sus estrellas era capaz de parar la sangría que McDonald y Jasen provocaban en el aro blaugrana. Lakovic se las veía para frenar a Gonzalo Martínez (el más listo de la clase) y Garnett se gustaba en su rol de tirador. Al final diez arriba para el Estu, remontada y gran fiesta demente en el Palacio de los Deportes.
Se acabó el curso (es que a un servidor le da por contar de Septiembre a Septiembre); se finiquita el verano, se acaban las vacaciones (algún día hemos dejado por ahí por si el stress) y vuelve la época de máxima carga de trabajo… para colmo fue acabarse Los Cristos y vínoseme encima un año más para la colección, ya junto casi treinta… con canas y con barriga… manque estén ahí desde los veintipocos…
El resto de planes o proyectos como adelgazar un poco (no estoy gordo, es que soy de constitución fuerte, que conste), comer más verdura y pescado (cuando haya mero con sabor a secreto ibérico…), ligar más (¿más? ¿se puede?) y demás cosas del estilo los dejo por tópicos típicos y porque nunca, nunca los cumplo y tampoco me pongo a ello. Lo que sí voy a intentar es animarme a operarme de los ojos y quitarme las gafillas de informático y empollón de la clase, esto sí me hace tilín, lo demás, no demasiado, ya os iré dando cuenta por aquí si queréis leerme de las novedades. Aaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaadiós.
La norma general es alabar a Gasol, Navarro y Garbajosa (los NBA’s más el blaugrana, los mediáticos, vamos) aunque yo me quiero detener algo en la figura de Pepu, Vecina y Creus (el cuerpo técnico) y como han sido capaz de trabajar cada partido (quizá el único borrón el de Argentina) dando auténticas lecciones de táctica y construyendo un equipo sólido empezando desde la defensa.
Del 24 al 28 volví a Torrevieja. Había opciones de subir a Bilbao a la Aste Nagusia o irme al pueblo a descansar el último fin de semana pero ya que José y Laura habían ido a pasar unos días a la playa y que Las Churris y David también seguían por la Costa Blanca me decanté por volver a tostarme en la playa y pasar estos últimos días de vacaciones con ellos.
El 28 fue el cumple de Eli (lo pasó un poco pachucha la pobre, tiene tela…). Hubo regalo, tarta y hasta unas improvisadas velas… un poco cutres, sí, todo hay que decirlo. Su amiga Ana vino a visitarla a la vez que yo me despedía de ellas, de La Mata, de la Costa Blanca, del Mediterraneo y de mis vacaciones… es el final del verano.
A la hora de la siesta del martes (Fernando ya se la había echado el tío) partí hacia Oropesa del Mar (Castellón). Un par de atajos para ahorrar kilómetros y peajes que me recomendó Silvano y en tres horitas estaba de nuevo pasando bajo el puente inundable y viendo "el cuerno" de la Ciudad de Vacaciones que dice Igartiburu.
En la tarde-noche del miércoles tocó el viaje de vuelta a Torrevieja, donde ya estaban José y Laura esperándome para rematar las vacaciones. Las Churris, encantadoras como siempre, volvieron a darme alojamiento y "piltra" con almohada olor a galletas "revenías". Después llegaría mi n-ésima mudanza (el inquilino-gorrón me tenían que llamar). Antes el desayuno del jueves: unas porras recién hechas y, esta vez sí, chocolate calentito para las niñas que me han endulzado las vacaciones.
Después de recuperar fuerzas en el televisivo colchón inflable (donde se duerme bien, no os creais) fui de nuevo a reencontrarme con las churris y dispuestos a aprovechar bien la playa. Tercera costa de la semana y, sinceramente, en calidad la peor de todas. Si tanto Huelva como Cádiz habían sido lugares de playas salvajes, apenas pobladas y con aguas frescas y dignos oleajes, la de Torrevieja y Guardamar la encontraba masificada, con tímido oleaje a pesar del Levante fuerte, y, casi caldo acostumbrado a las temperaturas de las aguas de Gredos y Alardos.
El lunes repetimos tónica. Relax y playa. Playa y relax. David se nos quedó sopa mientras
El sábado 19 salí tempranito pues tenía que despedirme de mis queridos primos (siempre me tratan de vicio, no me cansaré de decirlo), del Atlántico y de Andalucía para llegar a la Comunidad Valenciana y su Mediterraneo. Entre medias me esperaba una agradable parada en Granada donde hice la compra para unos días, comí de pinchos (en una me pusieron caracoles, ¡qué malajes!) y, mientras, vi el debut de la selección española de baloncesto ante Nueva Zelanda, partido fácil, sin mucha historia.
Al caer la tarde llegué a las proximidades de Orihuela donde tenía que encontrar el pueblo de Daya Nueva que era donde iba a pasar unos días gracias a la explendida hospitalidad de Silvano, Mar y Fernando. No fue cosa fácil y es que la gran cantidad de pueblos en la
Afortunadamente esta playa no tiene apenas profundidad en sus proximidades a la orilla y puedes dejarte llevar y luego volver (con esfuerzo, eso sí), andando.