Aphosis Apophis no es ninguna enfermedad, es una piedra (asteroide) de unos 250 metros de diámetro que de aquí a unos años, si no lo evitamos, parece ser que se va a dar una gran leche contra nuestro querido planeta azul.
Y no lo digo yo, lo dice Pedro Duque que ha dejado de ir de viaje al espacio para saltar a la empresa privada con la cual pretende presentar un proyecto para salvarnos de tan infausto final (Quijote, Sancho e Hidalgo serán los encargados de hacerlo, 100% Español).
Para quitaros un poco de angustia decir que según todos los cálculos Aphosis Apophis pasará muy cerca de La Tierra en el 2029 por primera vez. Cuando se dice cerca se refiere a que pasaría a menor distancia de a la que orbitan nuestros satélites artificiales y el destrozo que ocasionaría en ellos ya sería muy importante (adiós a las telecomunicaciones, por ejemplo). El quid es que según esos cálculos es asteroide quedaría atrapado en la gravedad terrestre y unos siete años después (2036) caería sobre el mar (muy probablemente) ocasionando un tsunami que dejaría en anécdota el del año pasado en Indonesia.
Yo llegaría a las 59 castañas… no está mal.
Unos enlaces para ampliar información:

El culmen ha sido este pasado viernes en el que "gracias" a
Lamentables incidentes los ocurridos el pasado miércoles 28 de Febrero (Día de Andalucia para más Inri) en el derbi sevillano.
Estaba yo el domingo realizando las, cada vez menos frecuentes, tareas hortículas en aquel reducto de tranquilidad llamado "Las Vegas" cuando una rama, sin avisar ni nada, arremetió contra mi ojo.
El lunes a primera hora acudí a la clínica donde me operaron a principios de año de la miopía; me quitaron "el parche" y me pusieron una lentilla que me alivió en seguida el roce y el escozor. Otro par de ungüentos, otras pocas gotas y colirios y poco a poco pasé del rojo al banco, color que nunca debió abandonar mi pobre ojo.