Estaba yo el domingo realizando las, cada vez menos frecuentes, tareas hortículas en aquel reducto de tranquilidad llamado "Las Vegas" cuando una rama, sin avisar ni nada, arremetió contra mi ojo.
¡Ay, mi ojo, mi ojo recién calibrado!
Uno no ha tenido percance igual en la vida, según figura en mi maltrecha memoria, pero basta que se le ocurra operarse, pasar de cuatro ojos a dos, para que el destino amenace con otra nueva división con resultado la unidad (¡adiós a la simetría!)… ¡Qué mala suerte!
Urgencias rurales y farmacias de guardia para mitigar no el dolor de los dolores pero sí la molestia de las molestias, una herida en la cornea… ¿puede haber algo más desquiciante? Seguro, pero que no me toque, por favor.
El lunes a primera hora acudí a la clínica donde me operaron a principios de año de la miopía; me quitaron "el parche" y me pusieron una lentilla que me alivió en seguida el roce y el escozor. Otro par de ungüentos, otras pocas gotas y colirios y poco a poco pasé del rojo al banco, color que nunca debió abandonar mi pobre ojo.
Afortunadamente la úlcera en la cornea no debería afectarme a los resultados de la operación, se ha quedado todo en un susto. Podré seguir viendo en "stereo" esas películas de Kim Ki-duk… ¡Qué buena suerte!
El pasado 9 de Febrero moría
Para la observación de un Eclipse Lunar no hace falta ningún instrumental especial, se puede apreciar a simple vista (aunque unos prismáticos o un pequeño telescopio añaden detalles interesantes) y para poderlo fotografiar se hace necesario el uso de un trípode (para que no salga movida la imagen). Es característico en los eclipses totales el color rojizo que adquiere La Luna en la fase de totalidad causado por el polvo en suspensión en la atmósfera terrestre que filtra la luz de El Sol.
Está chungo el tema tal y como
Ya son 12 partidos seguidos los que llevamos los Zalameros "B" ganados, con 66 goles a favor y 29 en contra (+37)… ¡¡invictos!!